Varices esofágicas: diagnóstico

Si tiene cirrosis, su médico debe evaluarle en busca de varices esofágicas en el momento en que se diagnostica por primera vez. Con qué frecuencia se le someta a las pruebas de detección depende de su condición. Las principales pruebas utilizadas para diagnosticar las varices esofágicas son:

  • Examen endoscopio. Un procedimiento llamado esofagogastroduodenoscopia es el método preferido de detección de la presencia de varices. Su médico inserta un tubo delgado y flexible (endoscopio) a través de la boca hasta el esófago y el intestino delgado. El médico buscará venas dilatadas, medir su tamaño, si se encuentra, y compruebe vetas rojas (Gales) y manchas rojas, que normalmente indican un riesgo significativo de hemorragia. El tratamiento se puede realizar durante el examen.
  • Pruebas de imagen. Tanto la TC como la RM pueden utilizarse para diagnosticar varices esofágicas. Estas pruebas también permiten al médico examinar el hígado y la circulación en la vena portal. CT no se recomienda para la detección de várices esofágicas grandes, pero puede ser útil para la detección de várices si endoscopia no se puede hacer.
  • Cápsula endoscópica. En esta prueba, se ingiere una cápsula de vitamina de tamaño que contiene una pequeña cámara que toma imágenes del esófago cuando pasa. Esto puede ser una opción para las personas que no pueden o no están dispuestos a someterse a un examen de endoscopia. Más experiencia que se necesita con esta tecnología para confirmar su valor.