Diagnóstico de la acalasia

Los médicos a menudo sospechan acalasia en pacientes que tienen dificultad para tragar tanto sólidos como líquidos, sobre todo cuando este problema se agrava con el tiempo.

Para diagnosticar la acalasia, los médicos pueden utilizar la manometría esofágica. Esto implica tener un tubo colocado en el esófago cuando usted traga. El tubo registra la actividad muscular y se asegura de que todo está funcionando correctamente. Una placa de rayos X, o un examen similar de su esófago también se pueden utilizar para diagnosticar esta afección. Otros médicos prefieren realizar una endoscopia. En este procedimiento, una pequeña cámara se introduce en el esófago para buscar problemas.